Cascada de la ruta de la Seimeira a la que se llega desde el Hotel Casona Cantiga del Agüeira en Santa Eulalia de Oscos AsturiasEsta preciosa ruta parte de la aldea de Pumares en Santa Eulalia de Oscos. Una aldea que antaño tuvo una cierta actividad ferreira, ya que había una fragua en las que se trabajaba el hierro (muy abundante en la comarca de Oscos). El “Mazo” (la herrería) de Pumares todavía funcionaba en el año 1959 y hoy todavía pueden verse algunos de sus vestigios. Desde aquí por una senda señalizada que siempre deja el río Agüeira a mano izquierda, nos adentramos en un bonito bosque autóctono que alberga, tanto especies de ribera como los alisos, los fresnos, los sauces y los avellanos, como otras especies de árboles de hoja caduca de gran belleza: abedules, robles y castaños. Una gran parte de la senda se encuentra flanqueada por muros antiguos de piedra cubiertos de musgo, líquenes y plantas que crecen entre ellas.

Un poco antes de llegar a la mitad de la ruta, atravesaremos la aldea de Ancadeira, que aunque hoy se encuentra totalmente deshabitada, nos habla de la existencia de un pequeño núcleo de población a través de los restos de varias de sus casas. En una de ellas, según cuentan los paisanos de Santa Eulalia de Oscos, vivió un sastre que, para realizar su trabajo, se desplazaba a las casas que necesitaban de sus servicios y permanecía en ellas mientras confeccionaba lo que le encargaban (ropas, sábanas, etc.).

Siguiendo por la senda hacia la cascada llegaremos al “valle del desterrado”. Un pequeño valle cuajado de unos hermosos castaños centenarios entre los que pueden contemplarse las “corripas”,unas pequeñas construcciones circulares de piedra que se usaban para almacenar las castañas que luego se iban consumiendo a lo largo del año. Cuenta una leyenda que por estos parajes fue desterrado de por vida un hidalgo, que un arrebato de ira acabó de forma violenta con la vida de un párroco que no había querido esperar a que él llegara para comenzar la misa, por ese motivo el pueblo de Santalla decidió castigarle obligándole a exiliarse de por vida de la villa, convirtiéndose así en “Juan el desterrado”.

Siguiendo la senda llegaremos a una bifurcación en el que podemos decidir continuar si queremos llegar a la cascada “Seimeira”, o desviarnos a la izquierda cruzando un pequeño puente que nos llevará, tras un ascenso en zigzag, a la aldea de Busqueimado en cuya capilla de San Pedro podemos contemplar dos impresionantes Tejos (árboles) de más de 600 años y un increíble fresno en medio de la aldea de más de 180 años. El camino de vuelta se realiza por el mismo sendero.

Si en lugar de cruzar el puente en dirección Busqueimado continuamos por la senda llegaremos en pocos minutos a la cascada de la “Seimeira”, un precioso salto de agua de más de 30m que se encuentra en un paraje de naturaleza exuberante, que podrás disfrutar tras la caminata de una hora.

Ruta: P.R. AS-116
Tipo: ruta lineal
Dificultad: baja
Distancia total: 6 km (ida + vuelta)
Duración total: 2 horas (ida + vuelta)